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Mostrando entradas de octubre, 2011

Reflexiones de Todorov acerca del relato policial

Opiniones de Borges sobre la narrativa policial

"Las ficciones policiales requieren una construcción severa. Todo en ellas debe profetizar el desenlace, pero esas múltiples y continuas profecías tienen que ser, como las de los antiguos oráculos, secretas, sólo deben comprenderse a la luz de la revelación final (...)".
     "En las novelas y los cuentos policiales, la unidad de acción es imprescindible, así mismo conviene que los argumentos no se dilaten en el tiempo y en el espacio. Trátase, pues, a despecho de ciertas adiciones románticas, de un género esencialmente clásico."  
     "Hasta la muerte es púdica en los relatos policiales, aunque nunca esté ausente, aunque suele ser el centro y la ocasión de la intriga, no se la aprovecha para delectaciones morbosas, salvo en ciertos ejemplares de la escuela norteamericana (...)"
      "Frente a una literatura caótica, la novela policial me atraía porque era un modo de defender el orden, de buscar formas clásicas, de valorizar la forma".


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Escritores que empollan y escritores que paren

Recordaba en estos días la distinción entre dos clases de escritores que don Miguel de Unamuno propuso en su ensayo A lo que salga, allá por 1904. En primer lugar, los que denominó “ovíparos”, y en segundo, los “vivíparos”.  Veamos de qué se trata:   El “oviparismo” es aquello que practican los autores que se sientan a escribir una novela o un ensayo con una planificación previa y minuciosa, detallada y obsesiva. Un esquema que no da lugar a la improvisación y que al momento de la escritura debe cumplirse a rajatabla.   El escritor ovíparo “cuando se propone publicar una obra de alguna importancia, toma notas, apuntaciones y citas, y va asentando en cuartillas cuanto se le va ocurriendo a su propósito, para irlo ordenando de cuando en cuando. Hace un esquema, plano o minuta de su obra, y trabaja luego sobre él, es decir, pone un huevo y lo empolla”.


    Su contrapartida, el “viviparismo”, es lo que practican los autores que “no se sirven de apuntes, sino que lo llevan todo en la cabeza…