Síntesis de los libros recomendados I

Asesinos sin rostro
Es la primera entrega de la serie de novelas protagonizadas por el detective Kurt Wallander, del autor sueco Henning Mankell (novelas a las que se les agrega un libro de cuentos que sirve de precuela: La Pirámide). En ella se nos presenta al personaje y el entorno que se retomarán en las siguientes historias, así como un caso particular que involucra la muerte de dos ancianos. La investigación pone de manifiesto que el paraíso escandinavo ya no existe, que la amezana de la xenofobia y la discriminación tiene sus redes bien afianzadas en la sociedad contemporánea y que no siempre se logra por completo la justicia añorada. Wallander se muestra asombrado por los cambios que la globalización ha generado en su país y en su cultura. Una historia lúcida y original que ensambla con la tradición literaria del género negro, a la que se suma una mirada crìtica de la realidad actual. 

Mi autobiografía
En este libro, el actor, director y compositor Charles Chaplin (conocido por su célebre personaje de “Carlitos”) cuenta su vida, empezando por su infancia “dickensiana” en un barrio pobre del Londres vistoriano, hasta su exilio y vejez en Suiza, pasando por los años de mayor producción en Estados Unidos. Narrada con la elocuencia de un novelista, la autobiografía se disfruta y conmueve de manera inesperada. Tanto para seguidores de su autor como para amantes del cine en general. Un libro indispensable.

Poesía completa
Delmira Agustini fue una poeta uruguaya del Modernismo. Su obra posee un equilibrio notable entre el preciosismo formal y la hondura de su temática, a menudo erótica. Reconocida en su tiempo por figuras de la talla de Rubén Darío o Miguel de Unamuno, no fue la única mujer que incursionó en esta corriente, mal tenida por muchos por un “movimiento de hombres”. Lamentablemente, su prematura y trágica muerte la sumió durante un tiempo en el olvido. En la actualidad, su obra ha sido reeditada, anotada y estudiada. Existen al menos dos ediciones disponibles y muy recomendables de su producción completa.


Una habitación con vistas
Esta exquisita novela de E. M. Forster aborda el tema de la transformación interior por el arte y el amor. Lucy Honeychurch, joven inglesa y bien posicionada, conoce en un viaje a Venecia, en compañía de su apergaminada tía, a un muchacho de clase obrera y a su padre, un simpático y excéntrico librepensador. Un trágico episodio, que bien parece obra de los antiguos dioses locales, encuentra a los jóvenes en el mismo sitio, generando entre ellos un lazo indestructible. El paisaje de la campiña de la Italia del Norte y la constante presencia de grandes obras de arte en la calle, los museos y edificios de la ciudad, acompañan el despertar de Lucy a su sensibilidad más contenida (y apenas canalizada por su afición al piano).
  La trama continúa en Inglaterra, trazando una simetría entre ambas geografías y el interior y exterior de la protagonista. En conjunto, resulta un canto de liberación y un homenaje al verdadero amor, que no entiende de convenciones sociales.
  Una pieza refinada y lograda del autor de “Pasaje a la India”, “La mansión Howard” y “Maurice”. 


El naranjo
Este libro cierra el ciclo de obras que el autor mexicano Carlos Fuentes llamó “La edad del tiempo”. Se trata, en este caso, de cinco novelas cortas unidas por dos elementos comunes: la dualidad y la presencia de este árbol aromático, símbolo de la fusión entre América y Europa, el Mediterráneo y el Nuevo Mundo. En los cinco relatos, la realidad es vista desde una doble perspectiva, rememorando la visión dual propiamente americana y enraizada en las culturas agrarias precolombinas (especialmente mexicanas). Es una obra rica en su entramado lingüístico, plena de imágenes especulares, metáforas y significaciones profundas. Leerla es un placer recurrente que seduce al lector como el aroma de una fruta jugosa. Muy recomendable para grupos de lectura o quien busque iniciarse en la literatura de este gran autor.
Un sueño de pasión
Escrito por Lee Strasberg, heredero del director y actor ruso Constantin Stanislavsky, este libro de memorias y reflexiones retoma la historia de la elaboración y posterior reformulación del famoso método actoral. Pero es, además, una ventana a la interioridad de todo artista y su proceso creador. El título está tomado de una frase del personaje Hamlet en la obra homónima de W. Shakespeare.
  Reeditado hace un par de años. De muy placentera lectura.

Muerte en Venecia
Es una novela de Thomas Mann, corta pero intensa, rica en significaciones y con varias capas de análisis, lo cual permite sendas relecturas. El personaje protagonista es Gustav Aschenbach. Su nombre es un homenaje al músico Gustav Mahler y su apellido, traducible como “río de cenizas”, es una metáfora de la condición humana: la vida que fluye hacia su fin. Polvo al polvo.
  Aschenbach es un artísta metódico y típicamente “apolíneo” que, en el otoño de su existencia, descubre la belleza de la obra viva: Tadzio, un jovencito que encarna al dios Baco o Dioniso (principio contrapuesto del arte) quien lo seduce y transforma.
  Con gran poeticidad, esta novela nos zambulle en la Venecia de comienzos del siglo XX que el propio Mann visitó.
  Inspiró una maravillosa película del director italiano Luchino Visconti que también recomiendo, y cuyo libreto incluye una disquisición entre artistas que no figura en la novela y que sintetiza algunas de las ideas enunciadas por el filósofo Nietzsche en su célebre obra: “El origen de la tragedia”.
  Una interesante novela para acercarse a la narrativa del autor alemán que se opuso abiertamente al Nazismo y vivió en el exilio.

Y mientras lees esta novela, te invito a escuchar…
El Adagietto o 4º movimiento de la Sinfonía número 5 de Gustav Mahler, elegida por el director italiano Luchino Visconti como banda sonora para su  adaptación cinematográfica de la novela de Thomas Mann.
   
Retrato del artista adolescente
Se trata de una novela escrita por el irlandés James Joyce durante los años 1904 y 1914. Su protagonista, Stephen Dedalus, es un alter ego del autor y posee resonancias de la Antigüedad, ya que su apellido remite a Dédalo, arquitecto de la mitología griega y, en castellano, sinónimo de laberinto. El joven rememora, a lo largo de las cinco partes de la obra, y mediante diversos estilos narrativos (laboratorio o antesala de lo que sería luego el Ulises) el camino ascendente de su ser en busca de la libertad individual, humana, espiritual y artística.
Cerca del final, se incluye la teoría estética del propio Joyce, según la cual el arte libera al individuo, le da “alas” para elevarlo (cual si fuese un héroe de la tragedia griega) por sobre la media –o sea, la mediocridad–. Novela de iniciación, de Stephen y del lector, el Retrato nos invita a seguir los pasos del muchacho y elevarnos por sobre todo convencionalismo que nos impida crear. “Descubrir una manera de vida o de arte, en la cual tu alma pueda expresarse a sí misma con ilimitada libertad”.
    Hay varias ediciones disponibles en castellano. Y a quien desee leerlo en su original (en lengua inglesa) le copio el siguiente enlace al Proyecto Gutenberg, que cuenta con ediciones gratis para e-pub, Kindle e incluso para leer en línea. 
http://www.gutenberg.org/ebooks/4217

Arthur y George
Sin dudas, es uno de los libros que más me gustó del autor inglés Julian Barnes. Además de su prosa tan clara y particular, me agradó conocer un aspecto de sir Arthur Conan Doyle que hasta entonces ignoraba: su lado “detectivesco” real y concreto.
En la historia que se narra en este libro, verídica, Doyle se convierte en personaje y, al mejor estilo Sherlock Holmes, investiga en torno de una serie de delitos rurales a fin de probar la inocencia de un hombre injustamente condenado: George Edalji, honrado ciudadano británico de origen parsi, utilizado como “chivo expiatorio” por el magistrado local a causa de su “diferencia”, para acallar las demandas de justicia.
La novela de Barnes, sin embargo, no se limita a rememorar aquella pesquisa (que resultó satisfactoria para Doyle y logró la liberación de Edalji), sino que traza un sutil paralelo entre la sociedad de entonces y la actual, en la que los inmigrantes y sus descendientes son segregados por verse “diferentes”. Este fenómeno mundial de los movimientos migratorios nos involucra a todas las sociedades occidentales y el autor advierte sobre el riesgo de cerrarnos en una visión esquemática que lo niegue. 

El último encuentro
En los útimos años pocas lecturas han generado en mí las resonancias producidas por El último encuentro, del húngaro Sandor Marai. Es una obra que recomiendo especialmente entre las demás del autor. Considero que su pluma es incisiva y a la vez de una finura inusitada. Disecciona a fondo la amistad, la traición, la pertenencia a un lugar, a una cultura, y la fundamentación de la propia identidad en el tiempo que nos ha tocado vivir y a través de las relaciones humanas que desarrollamos.
Una obra corta pero de extraordinaria profundidad. Para releer.


Escribir
En esta obrita breve, Marguerite Durás dejó sus impresiones y casi poéticas reflexiones acerca del acto que articuló su vida: la escritura. Es un libro sencillo e intimista, de gran honestidad y desnudez que aborda el tema del silencio, el involucramiento físico y demás factores que acompañan al proceso de creación. Para quienes nos conmovimos con “Moderato Cantabile” o “El amante de la China del norte”, es un pequeño tesoro.



Mercedes Giuffré, Julio - Septiembre de 2011