Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero, 2012

Libros recomendados 2/2012

Este mes se inician en el mundo los festejos por el bicentenario del nacimiento de Charles Dickens. Sumándome a ellos, recomiendo a continuación cuatro de sus novelas más inspiradoras:

Oliver Twist
Una obra en la que se registran ya los ingredientes propios del universo dickensiano. La historia casi “picaresca” de un niño que debe sobrevivir en la Inglaterra industrial, entre oponentes y ayudantes,  y altibajos de la desgracia y la fortuna. Denuncia la realidad atroz del hambre y los malos tratos en los orfanatos y establecimientos educativos de la época, en tanto que brinda una pintura formidable del mundillo de los mendigos y rateros del Londres victoriano, encarnado en la escuela de ladrones del célebre truhan Fagin. La novela inspiró varias versiones cinematográficas y más de una adaptación para la escena. De lectura indispensable.

Texto en castellano para leer en línea:
http://es.wikisource.org/wiki/Oliverio_Twist




David Copperfield
Es la más autobiográfica de sus novelas. Cuenta d…

La máquina del tiempo

Hace un par de años, alguien me preguntó si me gustaría viajar en el tiempo. Para su sorpresa, mi respuesta fue afirmativa aunque con la aclaración de que lo haría en tanto y en cuanto no se me obligara a quedarme para siempre en el pasado (jamás iría al futuro, dicho sea de paso). Sucede que, como mujer occidental, prefiero vivir en la era de la igualdad entre los géneros, tener mi profesión, haber accedido a los estudios superiores, haber elegido con quién y cuándo compartir mi vida y, sobre todo, poder escribir sin que esto sea visto como una excentricidad. Mi viaje sería, en todo caso, una constatación de que la bibliografía leída ávidamente durante años es correcta.
     Imagino mi visita al siglo XIX durante un día cualquiera. No en medio de un acontecimiento crucial, de los que cambiaron el rumbo del continente -y que se comprenden mejor con la distancia temporal-, sino de aquello que la célebre Escuela de los Anales denominó  la “historia de la vida cotidiana” o de la “vida …

Un crimen imperfecto

Se llamaba Francisco Álvarez, tenía 36 años, era español de nacimiento, trabajador, soltero y residía en Buenos Aires. Propietario de una de las tiendas de la Recova, a veces oficiaba de prestamista, por lo que conocía los secretos financieros de la alcurnia porteña. Demasiados enemigos supo conseguirse. Tal vez por ello, muchos se alegraron cuando desapareció. 
     Corría el invierno de 1828. Una noche fría y neblinosa le vieron pasar en un coche de alquiler. Inmóvil al pescante, obvió el saludo del sereno quien atestiguó más tarde no haber reconocido al hombre que le acompañaba: “Estaba muy oscuro, vea usía."
     Días después, los vecinos alertaron de su ausencia y la policía visitó la tienda del “gallego”. La entrada no había sido violentada, se comprobó, pero faltaban 80.000 pesos de acuerdo con los registros. Había también una libreta en la que figuraban los apellidos de los deudores, ahora sospechosos.
     Escandalizado por el rumor que no tardó en dar por muerto al us…

Libros recomendados 1/2012

Partiendo de la base de que el drama es movimiento en el espacio y los textos teatrales son escritos en función de su puesta en escena, recomiendo siempre, con tales reservas, la lectura de las obras Henrik Ibsen. En esta oportunidad: “Un enemigo del pueblo”.
     La obra, canónica desde el punto de vista estético y compositivo, conforma, junto con otras piezas célebres como “Casa de muñecas”, “Los pilares de la sociedad”, “Espectros” y “El pato salvaje”, la etapa realista del autor noruego.
     Lo interesante, a mi juicio, ya que no me propongo analizarla críticamente en este breve espacio, se da en la conformación de los caracteres, en particular del protagonista, el doctor Stockmann, en base a la tensión que se genera entre él y el sistema. Stockmann, científico que persigue la verdad, encuentra evidencias de contaminación en las aguas del balneario de su pueblo. Así, se ve tironeado moralmente entre callar lo que sabe o sobreponerse a los poderosos (corruptos) y gritar esa verdad…

Enseñar Literatura

En otro sitio comentaba, no hace mucho, la importancia que tuvo en mi formación como lectora (y por tanto, como escritora) quien fue mi docente de Literatura en la escuela secundaria. Es cierto que provengo de una familia de lectores y que en mi casa escasearon siempre muchas cosas pero nunca faltaron los libros. Mi abuelo llegó de Europa en el año ´26 con el mayor anhelo de educarse, y por las noches, cuando dejaba su trabajo de ascensorista, enfilaba a la escuela nocturna y le quitaba horas al sueño para aplacar su voracidad de saber. Mis recuerdos de la infancia lo asocian siempre con un libro en las manos, ya fuese de ciencia, historia, política, narrativa o lírica. Mucha lírica. A partir de él y en adelante, en mi familia hemos visto a los libros como la mayor y más perdurable de las adquisiciones. Dinero bien gastado, decían mis padres. Y cuando nos faltaba ese dinero, quedaba la biblioteca pública.
     Aún así, la experiencia de asistir a las clases de Literatura de la secun…