Todos somos Guernica


Se conmemoran hoy los 75 años del brutal bombardeo de la localidad vasca de Guernica que inspiró la obra tan conocida de Pablo Picasso (1937). Recordamos en especial a las víctimas de aquel episodio pero también a quienes sufrieron y/o perdieron la vida durante las guerras que marcaron el pasado siglo XX.


     Mi pequeña reflexión de hoy, por eso, se centra en la capacidad del arte para plasmar el horror de un modo poético, simbólico, y denunciar la barbarie particular haciéndola universal e involucrándonos a todos los espectadores en tanto seres humanos.
     Guernica representó un momento de inflexión para la humanidad: la transgresión de un límite que abrió las puertas a lo que vendría después. La pequeñez de las personas indefensas frente al poderío y el alcance de la maquinaria bélica.
     Los artistas, en este caso Picasso, supieron interpretar aquella violación y aquel desatino como lo que eran, y dejar su advertencia todavía vigente: más allá del tiempo y de las latitudes, todos somos habitantes de Guernica.

© Mercedes Giuffré
26 de abril de 2012