Radiografía de la literatura policial en lengua castellana


Apuntes al Festival Azabache, Mar del Plata, Argentina, 2012

De regreso a Buenos Aires, luego de participar de esta segunda emisión del festival marplatense junto con otros cuarenta y nueve autores, la síntesis es más que positiva: el género policial y negro goza de muy buena salud en los países de habla hispana. Conviven los grandes nombres de quienes supieron renovarlo en las décadas del ´80 y del ´90 con los de quienes lo hacen ahora mediante nuevos formatos, variadas influencias y temáticas.
     Es clave la oxigenación que aportan los discursos periodísticos (semilla que plantó Rodolfo Walsh y ha germinado satisfactoriamente). Otro tanto la vinculación con el comic, el cine, la música rock-pop y la cultura popular. Hay, por supuesto, quien busca transitar los vericuetos del sistema clásico buscándole la vuelta y siendo el resultado, no obstante, algo distinto y nuevo.


     Visitantes como Andreu Martín, Carlos Salem, José Manuel Fajardo, John Lee Anderson, Bernard Minier, Milton Fornaro, Mercedes Rosende o Cristian Alarcón, alternaron mesas redondas y actividades con escritores locales como Mempo Giardinelli, Pablo de Santis, Leonardo Oyola, María Inés Krimer, Gabriela Cabezón Cámara, Alejandra Zina, Guillermo Orsi, José María y Carlos Marcos, Carlos Balmaceda, Josefina Licitra, Juan Carrá, Gustavo Nielsen, Hugo Salas, Kike Ferrari, Sebastián Chilano, Javier Chabrando, Fernando del Río y muchos más escritores y periodistas, entre los que tuve el honor de contarme. Participó también la académica estadounidense Cinthia Schmidt, por quien supimos que las producciones latinoamericanas y españolas son estudiadas en los centros universitarios de otras partes del mundo.
     Se habló de todo un poco y no faltó el tema de los libros electrónicos o de las nuevas tecnologías, así como el uso y la incidencia que ellas pueden tener en nuestro trabajo. Se proyectó un cortometraje en el que participamos como actores y actrices varios de los invitados y se sumaron al debate otras actividades recreativas entre las que no faltaron las destinadas a los más chicos, o un desayuno con lectores en la Villa Ocampo.
   El balance es más que positivo. El festival (que cerró con un show de tangos a cargo de Darío Landi y el escritor Gustavo Nielsen -quien sorprendió con su talento para el canto-, y un brindis entre autores y asistentes) promete convertirse en un hito de la literatura en lengua hispana.
     Un excelente diagnóstico, por cierto, para los amantes de la literatura negra y criminal.

© Mercedes Giuffré.
Martes 15 de mayo de 2012.

En la foto: Mempo Giardinelli conversando con un grupo de "Abuelos cuenta cuentos".