Poniéndonos al día

Pasó veloz el mes de junio y con él, el segundo festival de novela policial y negra de Argentina, BAN!2012 (Buenos Aires Negra), cuya primera edición estuvo dedicada a la memoria del marplatense Osvaldo Soriano. El hecho de celebrarse en la ciudad en la que vivo me hizo transitar aquellos días desde una doble perspectiva: por un lado, como participante, pero también como espectadora local.
     Más allá del intercambio en mesas redondas y exposiciones, o el contacto con el público lector, rescato la posibilidad de conocer en persona a nuevos colegas (en especial los que llegaron del extranjero: Toni Hill, Bernardo Bef Fernández, Christofer Moore, Cristina Fallarás, Juan Madrid, Sébastién Rutés, Alejandro Gallo, Carlos Rehermann, Raúl Argemí, etc), así como rencontrar a los amigos argentinos y extranjeros con lo cuales ya nos habíamos cruzado en mayo, durante el festival Azabache de Mar del Plata. 


     Tal como dije en aquella oportunidad, se concluye que la novela policial en lengua castellana está pasando por uno de sus mejores momentos (en estos días, sin ir más lejos, se celebra una nueva edición de la Semana Negra de Gijón, en España). Y salvo excepciones, se respira un aire de respeto, camaradería y pasión por un oficio que nos une.
     Convivieron en el festival autores “legendarios” como el mencionado Juan Madrid, Mempo Giardinelli o Juan Sasturain con las generaciones intermedias y los que, por edad, venimos a significar la (discutible) “renovación”. Precisamente, sobre esto último me tocó en suerte exponer junto a los escritores Leonardo Oyola y Federico Levín, en una mesa sobre el policial de fusión y los “nuevos discursos” de la novela negra (charla que puede escucharse y verse siguiendo este enlace: http://www.ustream.tv/recorded/23335303 ).


     De mis recuerdos de BAN! como oyente rescato tres mesas que me cautivaron. La primera, dedicada al tema de la novela y la Guerra Civil Española, de la que participaron los argentinos Elsa Osorio y Guillermo Orsi, y los españoles Javier Rovira y Alejandro Gallo. Quedó claro que el asunto sigue vigente y que la memoria no prescribe, mucho menos para los escritores.
     La segunda mesa, en torno del tema de la novela negra gala (el noir francés) y su historia, del cual habló Sébastién Rutés en el CCEBA (Cento Cultural de España en Buenos Aires). Fuimos muchos los que quedamos asombrados por las cifras de producción editorial y la cantidad de policiales que se publican en aquel país cada año (dato que habla de las preferencias del público lector).
     En tercer lugar, aparte de las interesantísimas exposiciones de forenses, periodistas y conocedores del mundillo criminal rioplatense, recuerdo con placer la charla que una fría noche de Sábado brindaron los españoles Juan Madrid, Toni Hill y Alejandro Gallo acerca de la situación actual del género en su país (lo que justificó, en el caso del primero, una suerte de reseña o itinerario de la narrativa negra desde el post franquismo hasta la fecha).
     Hubo recitales de jazz, proyección de películas, charlas en las distintas sedes (imposible estar presente en todas) y hasta una cena compartida. En todo momento, la presencia del escritor Ernesto Mallo (organizador del evento y expositor también), acompañó a los participantes.  Por mi parte, tuve el honor de cerrar el festival, junto con la colega Claudia Piñeiro, presentando la novela “Segunda vida” de Guillermo Orsi, el día domingo por la noche.
     Entonces, lo dicho. El género negro, lejos de haber pasado de moda, sigue vigente. Incluso, con más fuerza, porque es el que parece representar, intuir y hasta comprender (o intentarlo, al menos) lo que sucede en nuestras sociedades actuales. Sigue cautivando a los lectores, como señalaron Borges y Bioy alguna vez, por su búsqueda de orden en medio del caos.
     Larga vida al policial. Y larga vida a nuestros festivales.

© Mercedes Giuffré
10 de julio de 2012.

Fotos: Arriba, Javier Rovira (España) Rita Ana Zanola (de la organización de BAN!), Mercedes Rosende (Uruguay) y Mercedes Giuffré, en la puerta de acceso al Centro Cultural San Martin.
Abajo, Leonardo Oyola, Mercedes Giuffré y Federico Levin, en el Centro Cultural de España de Buenos Aires.