Recordando a Cecilia Böhl de Faber


La obra de la controvertida “Fernán Caballero” es considerada el antecedente más claro de la novela realista española. Tras su pseudónimo (irónico, si los hay) se escondía una  mujer de gruesa figura y expresión severa, que aparece en los retratos siempre vestida de negro. Su nombre real era Cecilia Böhl de Faber. Vino al mundo en Suiza en el año 1796, y, radicada en España, sobrevivió a tres maridos, uno de ellos aristócrata venido a menos pero que le abrió las puertas (y la protección) de la corte.


     Escribía para ganarse la vida pero también con el objeto de retratar las costumbres rurales que se iban perdiendo en su adoptiva Andalucía. De espíritu opuesto al idealismo romántico se caracterizó, no obstante, por practicar un tradicionalismo excesivo e ingenuo.
     Según ella misma comentó, le interesada más reproducir los ambientes, refranes, usos y hábitos del campo que profundizar en la psicología de los personajes; algo que se le criticó duramente. En sus narraciones tanto para grandes como para niños, abundan leyendas, fábulas, canciones y adivinanzas.
     Su novela más conocida, La gaviota, se publicó por entregas en El Heraldo de Madrid y fue de manera instantánea lo que hoy en día llamaríamos un "éxito de ventas". 
      En su caso, el pseudónimo respondió al deseo de resguardar su intimidad y, al mismo tiempo, acceder más rápido a las vías de circulación masiva de las obras.

© Mercedes Giuffré
28 de agosto de 2012