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Mostrando entradas de febrero, 2014

Recomendados 2/2014

Este mes no recomiendo libros sino dos revistas literarias y culturales. Por un lado, “Puentes”, que acaba de salir al mismo tiempo en Madrid, Buenos Aires y Barcelona. Hecha por profesionales de primer nivel con el objetivo de unir ambos países desde el pensamiento literario, creo que vale la pena apoyarla y suscribirse. Es trimestral y el primer número tiene artículos sobre literatura policial y literatura testimonial. 

La otra revista es La Balandra, que ya lleva siete números y sale con cada estación. Se consigue en varios puntos de venta en Argentina y en cada oportunidad, además de notas con escritores, trae una reflexión en torno de la escritura como forma de vida. Ambas revistas son una bocanada de oxígeno en tiempos de crisis y me alegran particularmente. Salen en formato papel y también en digital. 
Mercedes Giuffré
27 de febrero de 2014


Murió el poeta lejos el hogar

Hoy hace setenta y cinco años, el 22 de febrero de 1939, fallecía Antonio Machado en la localidad francesa de Collioure. Tras cruzar la frontera en la tristemente célebre retirada republicana, junto con su madre y su hermano.


Desde este pequeño espacio le rendimos homenaje.

Mercedes Giuffré 22 de febrero de 2014

Elogio de la no genialidad

Me irrita la frivolidad con la que se suele aplicar el término “genio”. En general se refiere a una persona talentosa. “Fulano es un genio”. ¡Qué tontería! Se desprende, por lo tanto, que es diferente e inalcanzable. Casi que no es humano.
    Cuando se dice que “Borges, Camus, etc, fue un genio” se le niega el valor a su esfuerzo, a su superación "por prepotencia de trabajo". Porque, técnicamente, un genio es un ser sobrenatural. Cuando Vasari aplica el término a Leonardo Da Vinci, por ejemplo, crea una falsa imagen de quien, siendo notablemente dotado, es cierto, trabajaba con una disciplina férrea y se esmeraba como pocos. La idea de “genio” renacentista desmerece, creo, la realidad del trabajo del artista. Rodin, por caso, y cambiando de época, no fue un “genio” sino un obsesivo del trabajo que se superó a sí mismo de un modo excepcional. Pero lo suyo me parece más cercano a lo que hace un obrero, que a la fantasía de un ser de éter que sale al exterior c…