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Malos, siniestros y perversos - 4



Albert De Salvo - El estrangulador de Boston
Columna para Ban! Radio Show - 8 de junio de 2014

Fue un violador serial que estrangulaba a sus víctimas, conocido mundialmente en su época como el “estrangulador de Boston”. Aterrorizó al público femenino en los años 60´s porque actuaba sin seguir un patrón fijo. Violó y mató a al menos 13 mujeres de entre 19 y 85 años, de diversas etnias y procedencias, hasta que lo atraparon.
Pero ¿quién era De Salvo? Nació en Massachusetts en 1931. Su padre, alcohólico, no sólo era violento y los golpeaba a él y a sus hermanos, sino que abusaba de su madre delante de ellos y también los obligaba a presenciar sus relaciones con prostitutas que llevaba a la casa. A los siete años, Albert y su hermana fueron alquilados como esclavos a un granjero y agricultor de Maine. Eran los tiempos de la Gran Depresión económica. Tres años después, los chicos regresaron a casa y el padre le enseñó a Albert cómo llevar a cabo sus primeros robos. Por uno de ellos, lo arrestó la policía y fue enviado unos meses a una escuela-reformatorio. Al salir, ya estaba hecho un delincuente. Apenas tenía once años. Volvieron a atraparlo más adelante cuando robó un año. Fue enviado otra vez al reformatorio, en esta oportunidad por tres años. Cuando salió, se alistó en el ejército estadounidense, graduándose con honores en su primera misión que le valió ser juzgado por una corte marcial que acabó condecorándole y dándole la baja.
A partir de entonces, se dedicó a trabajar como operario en un negocio de fontanería y en su tiempo libre se transformó en violador y estrangulador, desafiando a los investigadores y generando una serie de controversias por su falta de patrón. Aunque a todas las víctimas las estrangulaba con alguna de sus propias prendas. Sin embargo, a algunas, además, las golpeaba y acuchillaba.
La última víctima sobrevivió a su agresor porque éste se detuvo extrañamente, luego de violarla y le pidió perdón antes de escapar despavorido. Ella logró describirlo y con su imagen reconstruida y publicada en los diarios, varias personas lo reconocieron por haberlo visto en torno de los sitios de las otras violaciones. Se montó un operativo para atraparlo, sin saber quién era. 


Logró echársele el guante cuando intentó entrar en un departamento en el que la mujer que suponía estaba sola tenía un acompañante masculino que lo persiguió y atrapó y pidió ayuda a la policía. De Salvo confesó sus crímenes y dio detalles que sólo los investigadores conocían. NO obstante, su defensa en juicio quiso endilgarle las muertes a otro sospechoso, recayendo en De Salvo sólo las violaciones, estrategia que no prosperó. El estrangulador fue condenado a cadena perpetua luego de un escape y su recaptura. Apareció muerto en la enfermería de la prisión de máxima seguridad seis años después, en 1973. Lo habían apuñalado, presuntamente sus compañeros.
Algunas curiosidades en torno del caso
Cuando las víctimas ascendían a 11 y la policía no sabía qué hacer para atraparlo, se consultó a un clarividente holandés llamado Peter Hurkos, quien dio algunas pistas que entonces no se comprendieron pero que al atrapar a De Salvo cobraron mucho sentido.
La historia del estrangulador de Boston inspiró cuatro películas, la más célebre de 1968 con Tony Curtis y Henry Fonda, muy buena cinematográficamente pero edulcorada en su contenido y con una tesis final de ficción. La segunda, de 2008.
En 2013 se hizo una prueba de ADN cotejando las prendas con semen de una de la víctima más joven con la saliva que uno de los parientes de De Salvo dejó en un vaso y se encontró grandes posibilidades de coincidencia. La fiscalía obtuvo el permiso para exhumar el cuerpo del estrangulador y repetir la prueba, contra la voluntad de los descendientes que insisten en su inocencia o, en el caso de sus abogados, insisten en que de dar positivo, sólo comprobará que De Salvo violó a esa víctima.

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